Situada en un enclave excepcional de Las Rozas, esta vivienda unifamiliar se asienta en la linde del Parque Regional del Curso Medio del río Guadarrama, muy cerca de la histórica presa de El Gasco. El proyecto nace de una premisa clara: ceder el protagonismo al entorno. Por ello, la edificación ocupa solo una pequeña parte de la parcela, dejando que el resto se convierta en un jardín naturalizado donde la piscina actúa como un espejo de la luz de la sierra madrileña.
La arquitectura se define por la simplicidad de sus líneas y una organización funcional pensada para la vida en común de un matrimonio y sus tres hijas. En la planta baja, el corazón de la casa se despliega en una secuencia de espacios semiabiertos. Esta estrategia permite una fluidez total entre el salón, el comedor y la cocina, logrando visuales ininterrumpidas hacia el horizonte mientras se preserva la independencia y privacidad de cada uso. En este mismo nivel, buscando la comodidad del día a día, se sitúa el dormitorio principal como un ala privada conectada directamente con el exterior.
El nivel superior se reserva para el ámbito de las hijas, albergando dos dormitorios y una sala de estudio concebida como un mirador panorámico. Este espacio, inundado por la luz, se abre a una terraza privada que eleva la experiencia de la vivienda por encima de la vegetación circundante. Bajo la superficie, un sótano técnico organiza de forma eficiente todas las instalaciones, permitiendo que las plantas nobles respiren y mantengan esa pureza formal que define el proyecto. En definitiva, es una casa que no solo se ubica en el paisaje, sino que lo invita a entrar en cada estancia.»
Situada en un enclave excepcional de Las Rozas, esta vivienda unifamiliar se asienta en la linde del Parque Regional del Curso Medio del río Guadarrama, muy cerca de la histórica presa de El Gasco. El proyecto nace de una premisa clara: ceder el protagonismo al entorno. Por ello, la edificación ocupa solo una pequeña parte de la parcela, dejando que el resto se convierta en un jardín naturalizado donde la piscina actúa como un espejo de la luz de la sierra madrileña.
La arquitectura se define por la simplicidad de sus líneas y una organización funcional pensada para la vida en común de un matrimonio y sus tres hijas. En la planta baja, el corazón de la casa se despliega en una secuencia de espacios semiabiertos. Esta estrategia permite una fluidez total entre el salón, el comedor y la cocina, logrando visuales ininterrumpidas hacia el horizonte mientras se preserva la independencia y privacidad de cada uso. En este mismo nivel, buscando la comodidad del día a día, se sitúa el dormitorio principal como un ala privada conectada directamente con el exterior.
El nivel superior se reserva para el ámbito de las hijas, albergando dos dormitorios y una sala de estudio concebida como un mirador panorámico. Este espacio, inundado por la luz, se abre a una terraza privada que eleva la experiencia de la vivienda por encima de la vegetación circundante. Bajo la superficie, un sótano técnico organiza de forma eficiente todas las instalaciones, permitiendo que las plantas nobles respiren y mantengan esa pureza formal que define el proyecto. En definitiva, es una casa que no solo se ubica en el paisaje, sino que lo invita a entrar en cada estancia.»
Nos especializamos en ofrecer soluciones completas de arquitectura e ingeniería, con un enfoque sostenible y de alta calidad. Trabajamos bajo la metodología BIM y contamos con certificaciones Passivhaus, lo que nos permite crear proyectos eficientes, innovadores y respetuosos con el medio ambiente.